viernes, 21 de febrero de 2014

Capítulo 7


Me subo a la parte trasera del carro, Maysilee y Lenny ya están preparados en la parte delantera, ayudo a la pequeña Lucy a subir justo cuando comienza a sonar el himno y los tributos del distrito 1, ataviados con túnicas plateadas repletas de diamantes incrustados, abren el desfile.
Me fijo en los demás, este año los estilistas se han esmerado mucho con los trajes, debido a lo del vasallaje. Seguidos de los del distrito 1, van los del distrito 2, dos chicos corpulentos junto a dos chicas diminutas pero letales,vestidos con armaduras de bronce,que les dejan gran parte de los músculos al descubierto.

Llevan entrenando para esto toda su vida, en los distritos profesionales hubo gran cantidad de voluntarios, como pude observar en el resumen de las cosecha.

El desfile avanza y es el turno de los del distrito 6, con los que nos encontramos en la estación, van vestidos con un mono gris, el típico de los trabajadores de las estaciones. Los tributos del 7 van vestidos de árboles (como siempre). A una chica que parece un tanto estúpida se le cae una manzana y le golpea la nariz, el público se ríe sin piedad; la pobre mira al suelo ruborizada. 
 

Los del 9 resultan muy originales, van vestidos con faldas y sandalias hechas de espigas, y después de los profesionales son los que causan mayor impresión.

Los tributos no suponen una gran amenaza, salvo los profesionales del 1,2,4 y los tributos del 11, que superan en altura y fuerza a los demás. Estoy ansioso por ver cuáles serán sus puntos fuertes mañana en el entrenamiento, y también podré ver cuáles son los míos, ya que no he
usado un arma en mi vida, lo que me da una gran desventaja.

Después de ellos, llega nuestro turno, nos encendemos las luces de los cascos y los caballos comienzan a galopar. Pasamos desapercibidos, la gente está pendiente de los profesionales a los que vitorean y alaban. Al terminar el desfile, me doy cuenta de que el chico del 3 me está mirando, es el más joven, junto con Lucy, pero este es débil y delgaducho. Lo observo más detenidamente y descubro que tiene una malformación, sus huesos son de cristal y tiene que caminar con la ayuda de un bastón.





En ese momento, siento una gran lástima por él, y por todos.

viernes, 14 de febrero de 2014

Capítulo 6





Sophie se aleja y me deja en manos de mi estilista, una chica alta y esbelta de cabello largo y rizado, llamada Claudette. Ella, a diferencia de los demás ciudadanos del Capitolio, no presenta ningún rasgo exagerado, a excepción de que su cabello dorado brilla de forma sobrenatural ,pero a la vez hermosa, al igual que sus largas pestañas.

Me examina con la mirada y dice:

                  Veamos qué podemos hacer contigo, pero antes, me temo que te tienen que arreglar un poco, pareces sacado de una de esas pocilgas donde criáis cerdos -dice con una mueca de desprecio-.

                  Para tu información, la industria del distrito 12 es la minería, el cuidado de las reses se le atribuye al 10.- digo irritado-.

                  Ah, es verdad- responde de manera tranquila, recalcando su ridículo acento en cada palabra-.

Me conduce hacia una diminuta sala y se marcha, allí hay una bañera donde me meto y tres extrañas mujeres me frotan con ungüentos apestosos mientras que canturrean. Una me pregunta mi nombre y, seguidamente me dice:

                  Haymith, veo que te vamos a tener que tratar el bello y maquillarte antes de dejarte con Claudette.


Me tumbo en una camilla mientras que una de las mujeres me aplica una crema en las piernas, que tiñe el vello del color de la carne, haciendo que pase desapercibido. Después del tratamiento, viene otra y me maquilla, resaltando mis pómulos y ojos con sombras grises, pero es inapreciable  para ser reconocido en la arena.

Al terminar me deja con Claudette, que aguarda impaciente, me desea buena suerte y se marcha canturreando de nuevo a por mi traje. Me prueba un enorme traje de minero, mientras dice que es ridículo y que podría idear uno más sorprendente, pero es nueva y debe seguir las órdenes del estilista de las chicas, Brad. Me coloca el casco y dice que el atuendo no está a la altura del vasallaje, refunfuñando, me enciende la luz y me conduce al carro del distrito 12, donde espera Brad, con su pelo verde repeinado y antinatural, junto a las chicas y Lenny, cuyos trajes son igual de horrendos que el mío. Me pregunto cuándo dejarán de vestir a los tributos del distrito 12 con esos trajes tan ridículos, pero la pregunta es: ¿Cuándo dejarán de producirse estas “competiciones” (por llamar algo a los crueles Juegos del Hambre)?

No les guardo rencor, ni al equipo de preparación ni a Claudette, a pesar de que me ha insultado, ya que son tan estúpidas que hasta me causan lástima. La verdadera persona a la que debo odiar es a Snow, el causante de todo esto.





viernes, 7 de febrero de 2014

Capítulo 5


CAPÍTULO 5

Me levanto lleno de energía, ya que esta noche he dormido muy bien, al parecer han cesado las pesadillas sobre salir elegido en la cosecha y ahora eso ya no me atormenta, sólo puedo pensar en estrategias para ganar.

Me visto y me voy hasta el comedor donde ya están los demás tributos desayunando, junto con Sophie y Bleey (nuestro mentor). Saludo y me siento a comer unas tortitas con mermelada.
Estamos llegando al Capitolio y Sophie nos dice que nos alimentemos bien, ya que hoy nos espera un día duro. Bleey está pensativo, lo noto ajeno, como si no le importase nada de esto. Mientras que disfruto del mejor desayuno que he tenido en años, le pregunto a Bleey:

  • ¿Tienes algunos consejos para los juegos?- Vacila un instante antes de responderme:
  • Todo a su tiempo, preocuparos de disfrutar de la poca tranquilidad que os queda, y eso ya se verá.

Me siento un poco decepcionado después de oír su respuesta, supongo que tendré que pensar en como seguir vivo yo solo.

El tren atraviesa un enorme túnel, y al atravesarlo salimos a las amplias y pintorescas avenidas del Capitolio. He de reconocer que es asombroso, pero resulta repugnante al pensar que sus habitantes disfrutan viendo a niños inocentes morir de forma despiadada. Los edificios y las calles son altísimos y deslumbrantes, y la gente va ataviada con sombreros, pelucas y trajes extravagantes, algunos incluso llevan la piel tintada o hasta garras en lugar de uñas.

Lucy y el chico, que por cierto, se llama Lenny, saludan entusiasmados a la gente. Maysilee duda si unirse a ellos o no, pero no lo hace. Pienso que esa gente no merece nuestros saludos,ya que dentro de dos semanas estarán disfrutando viendo como nos masacran a todos.

Bajamos en la lujosa estación, coincidimos con los tributos del distrito 6, que acaban de llegar, tienen una expresión de seriedad en el rostro y nos observan con detenimiento. Después cada uno vamos a reunirnos con nuestro equipo de preparación, dentro de unas horas estaremos listos para desfilar por las radiantes avenidas del Capitolio.
Catching Fire